Descripción
Esta visita a una bodega con cata de vinos en el lago de Garda se hace en una bodega familiar con tradición desde 1930, en la colina que separa Verona del lago. Te recibe la familia de viticultores, de la asociación FIVI (viticultores independientes de Italia): cultivan las viñas, vinifican sus uvas, embotellan el vino y lo venden en la misma finca.
La introducción es en el exterior, mirando los viñedos, y luego se recorre la bodega mientras te cuentan su manera de trabajar. En la sala de catas llegan cinco vinos, uno por copa, que enseñan las denominaciones más queridas de la zona: Custoza, Chiaretto y Bardolino.
- Tabla de embutidos y quesos de la región
- Aceite de oliva virgen extra de producción propia sobre pan tostado
- Agua mientras dura la cata
- Menús alternativos para veganos y celíacos si los pides
La experiencia dura unos 90 minutos. Hay una modalidad para niños y para quien no bebe vino, que incluye el tour, el agua y la comida. Las mascotas son bienvenidas. Al terminar puedes llevarte a casa lo que has catado, tanto vinos como aceite. Conviene reservar con antelación y organizar el viaje hasta la bodega, porque el transporte no está incluido.