Domus Mercatorum

Domus Mercatorum

Piazza delle Erbe, 3-17. (Abre el mapa)

Descripción

La Domus Mercatorum, o Casa de los Mercaderes, es un edificio medieval que da a la plaza delle Erbe, en Verona. Se construyó entre 1301 y 1304 para los gremios de las artes y los oficios, con un pórtico de arcos de piedra blanca y ladrillo.

Lo que hay que mirar es la fachada. En la planta baja hay un pórtico de arcos de medio punto, con columnas de piedra rosada y capiteles toscanos, que alternan cada tres vanos con pilares revestidos de losas de mármol blanco. Los arcos están hechos de dovelas de piedra blanca y ladrillo en franjas alternas.

En el primer piso se abren ventanas geminadas con dobles columnillas de piedra. El muro es de ladrillo visto, coronado por unas almenas que, sin embargo, no son medievales: se añadieron en la restauración del siglo XIX, que quería devolver al edificio su aspecto original.

Las fachadas dan a la plaza delle Erbe, a la vía dei Pellicciai y a la vía Portici, todas con el mismo pórtico en la planta baja.

En la Verona medieval los mercaderes contaban más de lo que se piensa. Los gremios de las artes y los oficios tenían un papel principal no solo en la economía sino también en la política: fue gracias a su influencia como los Scaligeri lograron tomar el poder y crear la primera señoría de la ciudad.

Alberto I della Scala, poco antes de morir, encargó para ellos un edificio de mampostería que sirviera de lugar de contratación. Antes, a principios del siglo XIII, había una estructura de madera para el Arte de la lana.

Aquí se negociaba, y el podestà de la Casa de los Mercaderes hacía de juez en las disputas entre comerciantes. Con el tiempo los Della Scala centralizaron el poder y las competencias de los gremios se redujeron al comercio y la manufactura.

El edificio nunca cambió de oficio. En 1802 se convirtió en la sede de la cámara de comercio, y de 1878 a 1884 tuvo una gran restauración, con obras de consolidación y la rehechura de la fachada.

El 2 de julio de 1952 un incendio dañó gravemente el mobiliario del siglo XVII del salón del archivo, los forjados del soportal y las armaduras del tejado. Las obras duraron hasta 1954.