Porta Leoni

Porta Leoni

Corticella Leoni, 2. (Abre el mapa)

Descripción

La Porta Leoni es una de las puertas de la muralla romana de Verona, en la vía Leoni. Quedan un frente de piedra blanca, de época imperial, y otro más antiguo de ladrillo, uno delante del otro: dos épocas de la misma puerta de un solo vistazo.

Lo que hay que mirar es el frente que da a la ciudad, de piedra blanca de la Valpantena, añadido en época imperial. En el piso inferior hay un arco enmarcado por dos semicolumnas corintias, un frontón y un entablamento. En el nivel intermedio las ventanas apenas están marcadas en leve relieve. Arriba se abre una esbelta exedra entre finas columnas salomónicas.

Detrás de esta fachada, retranqueada poco más de medio metro, está la republicana, de ladrillo. Bajo la vía Leoni las excavaciones han sacado a la luz otros restos, y la puerta puede reconstruirse: una pequeña fortaleza cuadrada de 16,70 metros de lado, con un patio interior donde se detenía y se controlaba a los viajeros.

Hacia el campo había dos altas torres poligonales de dieciséis lados, de 7,40 metros de diámetro. Las galerías de los pisos superiores llevaban al adarve almenado de la muralla. El edificio alcanzaba unos 13 metros de altura.

En el pilar central hay una inscripción que se considera el acta de nacimiento de la Verona romana: recoge los nombres de los cuatorviros que hicieron construir las murallas, las puertas, las torres y las cloacas de la ciudad. Se encontró durante los trabajos de restauración de 1965, aunque algunos artistas del Renacimiento ya la habían advertido.

El nombre antiguo de la puerta no se conoce. En la Edad Media fue puerta San Fermo, por la iglesia cercana, y después arco de Valerio, del nombre de un presunto constructor.

El de hoy viene de la calle. Ya en el siglo XVI se llamaba «via de' Leoni», porque allí se conservaba la parte alta de un monumento funerario romano con dos leones a los lados, quizá procedente de la zona sepulcral más allá de la puerta.

Nació con las murallas en la segunda mitad del siglo I a. C., cuando Verona se trasladó dentro del meandro del Adigio. En la Edad Media ya estaba mutilada y en parte dentro de una casa. Inspiró al Renacimiento: la dibujaron Giovanni Caroto, Sebastiano Serlio y Andrea Palladio.